Como coger una rotonda de manera correcta

Seguro que muchos conductores leerán este post con un gran interés, y también con gran revuelo. Y es que uno de los mayores quebraderos de cabeza tanto para todas las autoescuelas al enseñar a sus alumnos como para los conductores más experimentados son las rotondas.

Muchos de nosotros podemos verlo como un hecho insignificante, e incluso podemos presumir de saber conducir a la perfección y de realizar siempre los actos correctos mientras estamos al volante. Pero dejadme que os diga algo: nadie, o casi nadie, sabe cómo se debe circular por una rotonda de manera correcta.

En los últimos años se han multiplicado considerablemente el número de accidentes ocurridos en estos tramos, y el problema siempre están en que no sabemos en qué carril debemos colocarnos en cada momento. Por eso les animo a que continúen leyendo y podrán ver una serie de pautas y consejos para que entrar en una rotonda deje de ser un calvario para todos.

La clave está en la salida que vamos a tomar          

Lo básico que tenemos que saber es que en una rotonda siempre tiene prioridad quien ya está circulando dentro de ella. Una vez que hemos cedido el paso a todos los coches que circulaban en ella, lo primero que debemos saber es que lo mejor en una rotonda interurbana es utilizar siempre el carril de la derecha, aunque si los carriles están delimitados, debemos escoger el que más se adecue a nuestro destino. Y es aquí donde viene el problema.

rotonda

Aunque al final siempre acabaremos en el carril derecho, ya que es el único modo de abandonarla, a la hora de circular en ella ponemos en juego el resto de los carriles. Lo más acertado es circular por el carril externo y no abandonarlo hasta que lleguemos a nuestra salida.

En caso de que vayamos a continuar en sentido recto, también podemos utilizar el carril derecho en todo momento, señalando con nuestros intermitentes el momento de nuestra salida o de cualquier movimiento que vayamos a hacer para avisar al resto de conductores de nuestra acción.

Es en caso de que queramos cambiar de sentido o girar a la izquierda cuando debemos entrar en la rotonda tomando el carril izquierdo. Una vez dentro de la rotonda, nos incorporaremos al carril externo o derecho en el momento oportuno cuando vayamos llegando a nuestra salida. Eso sí, siempre con la antelación suficiente y las señales oportunas para no obstaculizar el tráfico y evitar cualquier tipo de incidente. Y nunca debemos olvidar que los vehículos del carril derecho siempre tendrán prioridad.

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