Preparar la ITV de la moto

Si es usted el dueño de una motocicleta de más de cuatro años o de un ciclomotor o cuadriciclo ligero de más de tres, sabrá que está obligado a pasar la Inspección Técnica de Vehículos. En uno y en otro caso, la ITV ha de repetirse cada dos años.

Tal es la ley y, como tal hay que cumplirla. Es sólo que, además de ley y de necesaria inversión en seguridad y tranquilidad, es también un buen “bocado” para las carteras. Y lo será aun más si el vehículo no pasa la revisión. Es por ello que lo mejor que podemos hacer es ir preparados a la ITV.

revisión

Antes de atender cualquier consideración mecánica o sobre el vehículo, veamos qué tenemos que preparar en lo que se refiere a la documentación que se nos va a exigir: los dos primeros papeles son la tarjeta de la Inspección Técnica del Vehículo –de cartón verde- y el permiso de circulación – de cartón blanco, en este caso.

Llevemos también la cartera

Aunque los requisitos y procederes varían según la Comunidad Autónoma y la estación a la que acudamos, normalmente, los documentos se entregan al llegar, en caja y antes de pasar la moto o el ciclomotor a la zona de inspección. Por supuesto, el servicio no es gratuito, de modo que debemos llevar también dinero o una tarjeta.

Como las revisiones suelen hacerse en profundidad, las partes que podemos inspeccionar son menos. Con todo, sí existen zonas del vehículo que podemos comprobar y, llegado el caso, reparar sin que nos “echen para atrás” en la revisión oficial.

Luces y cristales

Comenzaremos echando un vistazo a luces e intermitentes, éstos si la moto es posterior a noviembre de 1999. Otro punto que debemos tener en cuenta es que la matrícula vaya bien colocada, con remaches si es posible. Más elementos a los que hemos de echar un vistazo: los guardabarros, el guardacadenas y el protector de la corona.

Por cierto que la moto ha de llevar montados los retrovisores (de acuerdo: sólo el izquierdo sino supera los cien kilómetros por hora) y los neumáticos que “calce” han de ser homologados. Como homologados y en perfecto estado de funcionamiento estarán el claxon, el velocímetro y el tubo de escape.

Los “avispones” no van a pasar la ITV

Nota para imbéciles: ese tubo de escape libre que te hace tan importante y provoca miradas asesinas hacia tu excelsa persona no va a pasar la revisión. Ya lo sabes.

Asegurándonos de llevar estos elementos en regla, es fácil que pasemos la ITV sin mayores problemas. Salvo, claro, que exista algún defecto en partes de la moto cuya revisión no es tan sencilla.

Esta entrada fue publicada en Consejos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *