Impuesto de circulación: cúando y donde pagarlo en 2018

Quizá el “Impuesto sobre vehículos de tracción mecánica” no te suene de nada, pero si te decimos que es el nombre oficial de lo que todos conocemos como Impuesto de circulación seguro que ya sabes de lo que hablamos. Todos los conductores están obligados a pagar una vez al año el impuesto de circulación, un impuesto que acompañará a nuestro vehículo a lo largo de su vida útil. Sobra decir que su abono es obligatorio, pero pese a su carácter perpetuo y universal muchos conductores tienen dudas sobre esta tasa.

Por ejemplo, hay quien confunde el impuesto de circulación con el impuesto de matriculación. El impuesto de matriculación es una tasa que realizamos única y exclusivamente cuando compramos un coche nuevo. De hecho, tendrás que pagar ambos impuestos si te acabas de comprar un vehículo, pero como decíamos anteriormente elde circulación lo tendrás que pagar año a año hasta que des de baja el vehículo y el impuesto de matriculación no tendrás que volver a pagarlo, a no ser que solicites una nueva matrícula para tu vehículo.

Quién paga el impuesto de circulación

La primera duda es saber quien paga el impuesto de circulación, una obligación que recae sobre el titular del vehículo, independientemente se si es una persona física o jurídica. En el Permiso de Circulación del vehículo podemos comprobar quién es el titular, a quien cada año le llegará este impuesto de carácter municipal. Cuando compremos un coche de segunda mano el vendedor debería aportar el justificante del pago de este impuesto, y al cambiar el titular el año siguiente lo tendremos que pagar nosotros.

Su nombre oficial puede llevar a la confusión, ya que lo de “tracción mecánica” técnicamente dejaría fuera a los vehículos eléctricos. Sin embargo hay que tener en cuenta que se trata de una tasa que entró en vigor hace más de 30 años, cuando el desarrollo del coche eléctrico era poco más que una utopía. El nombre se ha mantenido, y a medida que han aparecido nuevos tipos de vehículo como el eléctrico se han añadido a la lista de vehículos que pagan el impuesto de circulación.

Eso sí, encontramos una serie de vehículos que por su finalidad están exentos del impuesto de circulación: vehículos destinados al transporte público de viajeros, vehículos de uso agrícola, ambulancias, vehículos con matrículas diplomáticas, vehículos históricos o de coleccionista o vehículos adaptados para personas con movilidad reducida están exentos de esta tasa. Más allá de estos casos ningún titular de un vehículo se libra del impuesto de circulación.

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Dónde pagar el impuesto de circulación

Ya sabemos el quién, pero falta por resolver el dónde y cuándo se paga. Se trata de un impuesto municipal, así que tendremos que pagarlo en el ayuntamiento de nuestra localidad para lo que nos ofrecen varias opciones. La más cómoda es domiciliar el pago y que nos lo carguen en nuestra cuenta bancaria una vez al año. También puedes esperar a que te llegue la carta de pago y abonarla en el banco o en el propio ayuntamiento, siempre dentro del plazo establecido para hacer el pago.

El impuesto de circulación tiene validez del 1 de enero al 31 de diciembre del año siguiente, y lo habitual es que se cargue en el último trimestre del año aunque cada ayuntamiento es un mundo. Lo único que no cambia es la validez. Así, si pagas a finales de 2017 el impuesto entrará en vigor el 1 de enero de 2018. Se estima que cada año el impuesto de circulación aporta más de 2.000 millones de euros a las arcas de los municipios españoles. Otra cosa es lo que pague cada conductor, ya que según donde se paga el impuesto de circulación el precio cambia.

Cuánto vale el impuesto de circulación

Calcular el impuesto de circulación es casi una quimera, ya que en cada ciudad el precio es distinto. De las capitales de provincia, San Sebastián es la que tiene el impuesto de circulación más elevado frente a una ciudad autónoma de Melilla donde la tasa es cinco veces inferior al de la capital guipuzcoana.

La potencia o el tipo de vehículo también influye, ya que para 2018 en ciudades como Madrid o Barcelona los propietarios de los vehículos eléctricos, híbridos o enchufables podrán aprovechar una rebaja de hasta el 75% en el impuesto de circulación. El precio de esta tasa se calcula a partir de una fórmula que también incluye los cilindros, qué tipo de carburante emplea, etc.

Y si te preguntas qué pasa si no pagas el impuesto de circulación, este se va acumulando, como cualquier otra deuda municipal, y además te arriesgas a recibir una multa de tráfico. Cuando tu deuda con el consistorio llegue a los 500€ el ayuntamiento puede iniciar el proceso para embargarte el vehículo o tus bienes hasta que la deuda quede saldada, así que mejor pagar el impuesto de circulación y evitar problemas.

 

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