Evite las averías más frecuentes en verano

Según los meteorólogos las temperaturas de este verano serán las más altas de las últimas décadas por lo que es previsible que se incrementen las averías de los coches que suelen desencadenarse en verano por culpa del calor.
Un estudio elaborado por el RACC en 2013 determinaba que las averías más comunes en la época estival son las siguientes:
Sistema eléctrico (41,8%), provocado principalmente por la batería
Motor (12,7%)
Dirección, frenos, suspensión y ruedas (12,7%)
Inyección y combustible (7,1%)
Transmisión (5,8%)
Encendido (3%)
Otros (11,2%)

Sistema eléctrico

La batería lidera el ranking de averías debido, principalmente, a que abusamos de ella al pedirle un funcionamiento extra con aparatos como el aire acondicionado. Según un estudio publicado por el REGV, el aire acondicionado es el responsable del 35% de las averías que se producen en verano. El mal uso del climatizador puede provocar problemas como el desgaste de las tuberías, roturas del compresor de aire o el mal estado del filtro.

Para minimizar el riesgo de avería, es importante revisar el sistema y cambiar los filtros antes de iniciar el viaje. Conecte el aire acondicionado a la temperatura más baja y mida con un termómetro digital el aire cuando sale por alguna de las salidas: si sobrepasa los 5ºC es señal de que no enfría correctamente. Ésto puede estar causado por fallos en el compresor, fugas en el sistema, fallos de los mandos o de algún otro elemento del circuito del aire.

Es importante también que revise que sale un chorro de aire acorde con la velocidad en la que lo ha programado. Si no es así, probablemente esté obstruido el filtro y tenga que cambiarlo.

También minimizará el riesgo de averías si hace un uso responsable del sistema. Si entra en su coche y hace demasiado calor, no encienda enseguida el aire acondicionado a máxima potencia, abra bien las ventanillas (o las puertas) para que el calor se disperse de manera natural. Una alternativa muy aconsejable es comenzar a circular con las ventanillas bajadas y una vez que el aire se haya renovado, cerrarlas y encender el aire acondicionado de modo gradual.

Uno de los principales problemas del sistema eléctrico del coche durante el verano, es el fundido de los fusibles por exceso de calor; puede evitar el sobrecalentamiento del coche siguiendo una serie de consejos muy sencillos como buscar un aparcamiento a la sombra; si no lo hay, procure que sea uno que previsiblemente quedará a la sombra a medida que el sol avance.

Use parasoles laterales, no solo el delantero y el trasero; de este modo reducirá hasta 10ºC la temperatura interior del vehículo.

Otra manera de evitar sobrecalentamiento es lavar el coche de manera regular no sólo para evitar que la suciedad dañe la pintura, sino porque puede aplicarle cera con absorbente para rayos ultravioleta y protegerlo de los rayos del sol.

Motor

El excesivo calor afecta al rendimiento del motor que requiere mayor refrigeración, especialmente en días muy calurosos o cuando nos vemos obligados a circular a una velocidad más lenta de lo normal (buscando aparcamiento, por ejemplo o en los eternos atascos) ya que la temperatura del motor aumenta al recibir menos aire y fuerza el líquido refrigerante.

Evite a toda costa que alcance una temperatura superior a los 90º. Si se acerca peligrosamente pare el coche y refrigere el motor hasta que alcance unos niveles aceptables. Observe si se repite ya que puede ser síntoma de un problema más grave.

Revise el sistema de refrigeración antes de salir, es muy sencillo: con el motor frío, compruebe que el nivel del depósito del líquido anticongelante está entre el máximo y el mínimo y si no lo está, rellénelo. Tenga cuidado si baja con mayor rapidez de lo normal ya que puede ser síntoma de que hay una fuga; vigile también que el depósito no contenga impurezas como aceite y óxido, ya que pueden deteriorar gravemente el sistema.

También debería revisar el nivel del aceite del motor con la varilla (mejor más cerca del máximo que del mínimo), ya que si está por debajo de lo aconsejado puede gripar el motor y si está por encima provocar graves averías por sobrepresión de aceite en el motor o en el turbo.

Neumáticos

En algunos lugares el asfalto puede llegar a soportar temperaturas superiores a los 65ºC que contribuirán a aumentar la degradación de éstos. Para evitar ese desgaste excesivo de las gomas o un reventón, revise el estado de los neumáticos antes de viajar: desgaste del dibujo y presión de la rueda. La presión deberá ser la marcada por su fabricante y no otra, ya que en caso de que no sea la correcta el riesgo de reventón aumenta hasta en un 60%, el consumo de carburante sube hasta en un 7%, las ruedas se desgastan hasta un 15% más y el comportamiento del coche puede ser inestable.

Con independencia de que estas sean las averías más frecuentes, recuerde revisar el estado general de su vehículo antes de iniciar el viaje: líquido de frenos, faros, etc. Por su seguridad, la de los suyos y la del resto de los conductores.

 

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