ITV: dejémonos de tonterías

Vamos a ver: pasar la ITV es un trámite que dicta la ley. Nada más. Por mucho que nos guste creer lo contrario, no existen conspiraciones para que unos pasen la revisión y otros no, ni tal o cual operario tiene interés en que pasemos o no la inspección.

Pasar la ITV es un trámite sencillo. Al menos, mucho más que pedir una hipoteca o someterse a una inspección de Hacienda, por ejemplo. Y con mucho menos en juego, además. Que no es siquiera un examen de conducir, vaya. Claro que, más de uno, consciente de cómo tiene el coche, lleva una cara de pena digna de aquél que esconde un paquete de droga en la guantera y la Guardia Civil le dice “hola, buenas noches”.

Algunos incluso creen que siendo más agradables con ellos, los mecánicos van a perdonarles los defectos que encuentren su coche. Hasta hay quien pone cara de pena y deja caer alguna que otra lágrima, a ver si el inspector se ablanda un poco.

Por supuesto, no faltan los listillos que “cuando me miran los frenos, yo freno a muerte y me subo encima del pedal” o “agarro el volante tan fuerte que aunque me lo intenten desmontar en las planchas, no lo consiguen”.

Técnicos imparciales

Vamos a ver, cerebro: todo eso –simpatía, lágrimas y burradas varias- no sirve absolutamente para nada. Al mecánico que hace la revisión le da igual que un coche pase o no la ITV. Es más, sea o no sea apto el coche, él va a cobrar exactamente lo mismo, al igual que el resto del personal de la estación.

Quien trabaja en la ITV se dedica a diagnosticar el estado de un coche, sin intereses en que el usuario se gaste más o menos dinero en unas reparaciones que, por lo demás, a él no le dejan nada. La idea que las vías públicas estén libres de vehículos que supongan un peligro para los usuarios. Nada más.

La idea es ganar en seguridad, no fastidiarnos

Claro que es de justicia reconocer que ciertos ingenieros jefe son más quisquillosos que otros pero siempre dentro del reglamento. Tal vez por eso, si no tienes un taller de confianza o no te fías demasiado del tuyo, deberías pasar una Pre-ITV  en un taller, pero piensa que éstos sí podrían tener intereses en sacar defectos.

En todo caso, en tiempos como los que corren, pasa la ITV sin pasos previos: la idea es que tu coche sea más seguro y limpio. Que te saquen los fallos, que no van a ir más allá de los básicos y luego vete al taller a que te los reparen y, si luego quieren aconsejarte alguna otra reparación, al menos sabrás que no es obligatoria.

Y ten en cuenta que se trata de fomentar la buena convivencia de todos en la carretera. Ya existen formas más efectivas de sacarte el dinero.

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