Coches chinos. ¿El futuro?

Si echamos un vistazo a los coches de hace veinte años, nos damos cuenta de cómo ha avanzado la industria de la automoción. Hoy contamos con coches que consumen mucho menos, con líneas mucho más estilizadas, con mayor calidad en todos sus acabados… Pero quizá en lo más hemos evolucionado es en el aspecto de la seguridad. Ya no es suficiente tener cinturones de seguridad para los asientos delanteros y un airbag para el conductor. Los conductores españoles preferimos pagar un poco más si el vehículo que adquirimos tiene la máxima puntuación que otorga la Euro NCAP.

Y es precisamente ahí, en la seguridad, donde mayores son los problemas que presentan los coches importados de mercados emergentes como China o India. Sus vehículos son mucho más baratos, pero está claro que ese ahorro se produce a costa de unos estándares de calidad ínfimos. Muchos de ellos no cuentan con airbags, y los materiales con los que están fabricados los convierten en verdaderos peligros rodantes.

La Unión Europea se muestra reacia a la venta de coches de fabricación china en su territorio (el vídeo de un “crash test” de un SUV de este país hizo que todos nos lleváramos las manos a la cabeza), pero es evidente que la pujanza de su mercado así como la crisis actual provocarán que más pronto que tarde los veamos en nuestras carreteras. Sirva como ejemplo de la precariedad de estos modelos la puntuación que obtuvo el SUV citado anteriormente en ese test: cero estrellas. Y su predecesor, en el año 2009 (cuatro años después), tan solo alcanzó la puntuación de dos (aún muy por debajo del mínimo que debemos exigir).

 

Se supone que a medida que pase el tiempo estos automóviles mejorarán en todos los aspectos, pero actualmente, si verdaderamente hay unos estándares de calidad tanto en la Unión Europea como en España, no podemos permitir que estos vehículos circulen porque ponen son realmente peligrosos para todos los usuarios de la vía.

Roberto García

 

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