Cómo será la nueva ITV para los vehículos diésel

A partir de septiembre de 2018 entra en vigor la nueva normativa que afecta a las ITV de vehículos diésel. Una novedad que se suma al cambio de normativa introducido el pasado 20 de mayo, y que como suele pasar en estos casos ha generado dudas en los conductores que tendrán que pasar la nueva ITV diésel de sus vehículos.

Las novedades más destacadas están relacionadas con el control de las emisiones contaminantes, y a pesar de los mensajes lanzados desde algunos medios la nueva ITV para diésel no tiene por qué suponer un aumento de rechazos.

Diagnóstico a bordo OBD

El aspecto más novedoso de la nueva normativa es la implantación del sistema de diagnóstico a bordo (OBD), algo que no se hacía hasta ahora y que permite el acceso a la celtralita electrónica de los vehículos. Gracias a este nuevo sistema, se realizará un control de emisiones mucho más exhaustivo y eficaz, lo que podría implicar un aumento de ITV desfavorable. Aún así, si tienes tu coche en buen estado y cumples con los requisitos de mantenimiento no tienes por qué encontrarte con problemas al pasar la ITV.

Desde 2003, los vehículos diésel están obligados a instalar una toma de diagnosis o euroconector que permite el acceso a las centralita del vehículo -en los gasolina es obligado desde el 2000-. Con la OBD, las estaciones de la ITV tendrán acceso a la válvula que redistribuye los gases de escape del vehículo. El fabricante es el responsable de configurarlo para aumentar o reducir las emisiones de NOx, las contaminantes partículas de nitrógeno, pero esta válvula era relativamente fácil de manipular.

De hecho, en muchos casos se cerraba en caso de avería, ya que su reparación puede irse hasta los 1.400€. Además, esta válvula es una de las piezas que más se estropea, en especial en los vehículos diésel de última tecnología. Cualquier experto que contase con el software necesario podría cerrar o manipular la válvula. Sin embargo, a partir de ahora manipular esta válvula es razón suficiente para no superar la ITV.

Este cambio afectará especialmente a los vehículos diésel Euro 5 y Euro 6, matriculados a partir de 2011. Desde Fesvial (Fundación para la Seguridad Vial) aseguran que los más perjudicados serán los vehículos diésel anteriores al 2000, aunque desde el RACE van más allá y apuntan a los previos a 2006. Aún así, su responsable técnico Arturo de Miguel señana que todo “dependerá de la marca y el coche”.

Otros cambios introducidos en la ITV

Más allá de las novedades relacionadas con los límites de emisiones de gases, hay una serie de cambios en la ITV de los diésel que deberías conocer, empezando por el mayor control de los sistemas de seguridad de los vehículos. Se verificarán los diferentes sistemas de seguridad (ESP, ABS; airbag, sistema de identificación, kilometraje, alumbrado o señalización. El diagnóstico a bordo también servirá para detectar manipulaciones en el cuentakilómetros, detectores de radares o softwares maliciosos, como el del famoso dieselgate.

Otra de las novedades destacadas es que, a partir de ahora, si tienes una ITV desfavorable en la primera inspección, puedes acudir a otra estación diferente para la segunda. Eso sí, en este caso las segundas inspecciones no serán gratuitas como suele pasar en la actualidad, cuando pasar la segunda inspección es gratis o tiene un importante descuento. Además, se respetará la fecha de caducidad de la ITV aunque se pase un mes antes de que venza y se respetarán los plazos si la inspección se ha pasado en otro país europeo.

¿La nueva ITV será más cara?

A parte de los problemas que puedan surgir a la hora de superar la ITV, a los conductores también les preocupa el posible incremento de precio de las inspecciones que pueda producirse. En teoría las novedades en la ITV no deberían notarse en los precios, aunque es cierto que las estaciones donde se pasan las inspecciones tendrán que adaptarse a la nueva normativa, una adaptación que sí que puede repercutir en el bolsillo de los usuarios.

Los expertos apuntan a que podría producirse un aumento de precio si los fabricantes empiezan a cobrar por el acceso a la centralita. Es una estrategia que los diferentes fabricantes de vehículos utilizan cobrando a los talleres no de marca, que muchas veces acceden a la centralita para realizar un análisis de gases en las revisiones pre-ITV. Como siempre, pasar por una de estas inspecciones nos ayudará a presentarnos con más garantías a la inspección, aunque no es sinónimo de éxito.

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