Fuelle de transmisión: Qué es y qué miran en la ITV

La transmisión es una de las partes fundamentales del coche. Se encarga de transmitir la fuerza del motor a las ruedas, y está compuesta por la caja de cambios, los palieres, los guardapolvos y las juntas homocinéticas. Como pasa con el resto de elementos del vehículo, cuando tengas que pasar la ITV el inspector de turno prestará atención al fuelle de transmisión, y lo hará por partida doble: al abrir el compartimento del motor para revisar el estado ITV del motor y cuando el vehículo esté en el foso.

Defectos en el fuelle de transmisión en la ITV

Siempre sobre el foso, el operario estudiará la estanqueidad de los cárteres de la transmisión, el estado de los guardapolvos, el de los elementos de la transmisión, el de las protecciones de estos elementos o los anclajes de la transmisión al bastidor del vehículo, prestado atención especial a los posibles efectos de la oxidación o la corrosión sobre estos elementos o a la presencia de grietas. Si hay algo fuera de lo normal, puede considerarlo defectos leves o defectos graves, según el tipo y la importancia del defecto.

Defectos leves en el fuelle de transmisión

Entre los defectos leves de la transmisión destacan la pérdida de lubricante por la caja de cambios, solo en caso de que no gotee, los guardapolvos rotos o los pequeños defectos en los anclajes de la transmisión al bastidor. Este último defecto es más habitual en los 4×4 o vehículos con tracción trasera que en el resto, aunque puede pasarle a cualquiera. Ante estos defectos puede que el inspector emita una ITV favorable con defectos o desfavorable, depende entre otras cosas del estado general del coche y de otros defectos.

Defectos graves en el fuelle de transmisión

En cambio, si el operario de la ITV detecta fallos graves en la inspección del fuelle de transmisión lo normal es que califique la ITV de desfavorable o incluso negativa, por lo que no podrás volver a utilizar tu coche hasta que corrijas esos defectos y pases de nuevo la inspección. Entre los defectos graves más frecuentes en este capítulo están la pérdida de aceite con goteo de la caja de cambios, los anclajes rotos o a punto de romperse y el estado defectuoso de los elementos de transmisión, como las holguras o roturas del palier, el guardapolvos, etc.

A caballo entre los defectos leves y defectos graves está la rotura del fuelle de transmisión. Vaya por delante que un fuelle de transmisión roto es un defecto leve, pero si la pérdida de grasa en el interior es mucha puede acabar provocando defectos graves en el vehículo. Por eso mismo, ante cualquier rotura de este elemento de tu vehículo deberías repararla, aunque hayas podido pasar la ITV sin problemas.

Consejos para pasar la ITV

La sustitución del fuelle de transmisión roto por uno nuevo podría ser nuestro primer consejo para pasar la ITV en lo referente a esta parte del coche, ya que a medio o largo plazo corres el peligro de no pasarla por esa misma razón. Al cambiar el fuelle de transmisión limpia bien la grasa que se haya podido esparcir por la zona, ya que está muy cerca de los frenos y podría afectar negativamente su funcionamiento… y tu próxima ITV.

Hay varias pistas sobre problemas en la transmisión. Por ejemplo, si al girar el volante al máximo oyes un ruido seco continuado, es fácil que se hayan estropeado un palier o la junta homocinética. Si suena el cambio o te cuesta cambiar de marcha, puede que haya una pérdida de lubricante de la caja de cambios, un defecto leve. Por último, cambia el guardapolvos si se rompe. Es mucho más barato que dejarlo roto y que se nos rompa también la junta homocinética, una reparación mucho más cara.

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